- Las caries y el deterioro de las superficies radiculares de los dientes son más comunes en las personas mayores. Por lo tanto, es importante cepillarse con una crema dental con flúor, utilizar el hilo dental diariamente y visitar al odontólogo con regularidad.
- La sensibilidad puede agravarse a medida que se avanza en edad . Las encías se retraen con el tiempo, exponiendo zonas del diente que no están protegidas por el esmalte. Esas zonas son particularmente propensas al dolor ante alimentos o bebidas frías o calientes. En casos severos, puede presentarse sensibilidad al aire frío, a bebidas y alimentos ácidos y dulces. Si experimenta sensibilidad, pruebe una crema dental para dientes sensibles. Si el problema persiste, consulte al odontólogo, ya que la sensibilidad puede indicar un trastorno más serio, como una caries o un diente dañado o fracturado.La sensibilidad puede agravarse a medida que se avanza en edad . Las encías se retraen con el tiempo, exponiendo zonas del diente que no están protegidas por el esmalte. Esas zonas son particularmente propensas al dolor ante alimentos o bebidas frías o calientes. En casos severos, puede presentarse sensibilidad al aire frío, a bebidas y alimentos ácidos y dulces. Si experimenta sensibilidad, pruebe una crema dental para dientes sensibles. Si el problema persiste, consulte al odontólogo, ya que la sensibilidad puede indicar un trastorno más serio, como una caries o un diente dañado o fracturado.
- La sequedad en la boca es un trastorno común en las personas mayores, que puede ser causado por medicamentos o ciertos trastornos médicos. Si no se trata, esto puede dañar los dientes. Su odontólogo le recomendará varios métodos para recuperar la humedad de la boca, además de tratamientos o medicamentos apropiados para evitar los problemas relacionados con la sequedad bucal.
- Los trastornos de salud preexistentes, como diabetes, afecciones cardíacas o cáncer pueden afectar su salud bucal. Asegúrese de comunicarle a su odontólogo cualquier problema de salud, para que comprenda su situación general y lo ayude a satisfacer sus necesidades especiales.
- Las prótesis dentales le hacen la vida más fácil a las personas mayores, pero requieren cuidados especiales. Siga cuidadosamente las instrucciones del odontólogo y visítelo si surge cualquier problema. Las personas que utilizan prótesis dentales deben realizarse un examen anual.
- La enfermedad de las encías es un trastorno potencialmente grave que afecta a personas de todas las edades, pero especialmente a aquéllas mayores de 40 años. Diversos factores pueden aumentar la gravedad de la enfermedad de las encías, entre los que se cuentan:
miércoles, 6 de abril de 2011
SALUD BUCAL PARA PERSONAS MAYORES
martes, 4 de enero de 2011
¿A QUÉ EDAD Y HASTA CUÁNDO SE DEBE INICIAR UN TRATAMIENTO DE ORTODONCIA?
miércoles, 10 de noviembre de 2010
LA DIABETES Y LA ENFERMEDAD PERIODONTAL (DE LAS ENCÍAS)
La diabetes y la Enfermedad Periodontal:
¿Cuáles son los síntomas de la Enfermedad Periodontal?
• El enrojecimiento, hinchazón y la sensibilidad de las encías
• El sangrado mientras se cepilla los dientes y, o usa la seda dental
• La retracción de las encías
• El aflojamiento o la separación de los dientes
• Mal aliento persistente
• La dentadura postiza ya no le queda bien
• Pus entre los dientes y las encías
• Un cambio en la mordida y la alineación de los maxilares
¿Cuáles son los diferentes tipos de Enfermedad Periodontal?
LA GINGIVITIS
LA PERIODONTITIS LEVE
LA PERIODONTITIS DE MODERADA A AVANZADA
TRATAMIENTO PARA LA ENFERMEDAD PERIODONTAL:
El tratamiento específico para la enfermedad periodontal será determinado por su odontólogo basándose en lo siguiente:
Su edad, su estado general de salud y su historia médica.
Que tan avanzada está la enfermedad.
Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.
Sus expectativas para la trayectoria de la enfermedad.
Su opinión o preferencia.
El tratamiento puede incluir cualquiera, o una combinación de los siguientes:
Remover la placa dental
La limpieza profunda puede ayudar a remover la placa dental y el tejido infectado en las primeras etapas de la enfermedad, mientras suaviza las superficies dañadas de las raíces de los dientes. Las encías pueden entonces regresar a su estado normal.
Terapia farmacológica
Cirugía
Cuando la enfermedad está avanzada, las áreas infectadas debajo de las encías será limpiada, y los tejidos serán remoldados o reemplazados. Los tipos de cirugía incluyen los siguientes:
La reducción de los sacos orales.
Terapia regenerativa.
Injerto de tejido suave.
Alargamiento de la corona.
Implantes dentales
domingo, 10 de octubre de 2010
EXPLORANDO NUESTRO PAPEL COMO PROVEEDORES DE ATENCIÓN DE SALUD
Traducido de
J Am Dent Assoc,
Vol 136, No 6, 716-718.
© 2005 American Dental Association
GLICK MICHAEL, D.M.D., EDITOR
E-mail: glickm@ada.org
miércoles, 23 de junio de 2010
MIEDO AL DENTISTA?
ALGUNAS RECOMENDACIONES PREVIAS A LA CONSULTA DENTALSi eres una persona normal, seguramente te habrás sentido agobiado en el sillón del odontólogo; tal vez recuerdes algún incidente de tu infancia en particular que te trae terribles recuerdos o tal vez detestes con todas tus fuerzas los sonidos, olores y sabores que allí encuentras. Tener pánico al odontólogo no es nada extraordinario, y es algo que la mayoría de nosotros experimentamos en mayor o menor medida a lo largo de nuestras vidas.
Sin embargo, la buena noticia es que la moderna odontología hoy por hoy es una experiencia distinta: los odontólogos actuales tenemos una notable percepción de los sentimientos de nuestros pacientes y nos apoyamos en una sólida formación y actualización permanente que nos permite ayudar a vencer los miedos y resistencias de las personas que se ponen en nuestras manos. Eso sin tener en cuenta que las técnicas odontológicas han evolucionado mucho en los últimos años hacia métodos y tratamientos menos radicales y dolorosos y más eficientes, lo que, en principio, debería servir a cualquiera para acudir más tranquilo a la consulta del odontólogo.
Por si acaso, por si ese miedo te parece una cosa invencible y el ruido de la fresa te parece salido del mismísimo infierno, aquí tienes cinco ideas que pueden hacer más llevadera la experiencia:
- Intenta llegar relajado, físicamente descansado y con unos minutos de antelación. Planifica tu vista con tiempo y cuenta tiempos de espera del autobús o el necesario para aparcar. Si vienes justo de tiempo, te encuentras un trancón o tienes que caminar demasiado deprisa, estarás lógicamente más estresado y un nivel alto de estrés puede hacerte más irritable y sensible y eso te perjudicará si lo que quieres es controlar tu nivel de ansiedad.
- Ocupa tu mente; no llegues a la sala de espera con el sólo pensamiento de lo mal que lo vas a pasar. Si tienes tareas pendientes, tráete algo de trabajo o papel y bolígrafo para hacer el diseño de ese armario que tienes pendiente de hacer para el lavadero, o de las plantas que tienes pendientes de colocar en el jardín. O mejor, tráete folletos de una agencia de viajes e intenta planear tus próximas vacaciones comprobando precios, rutas, etc. Cualquier cosa que te sirva para mantenerte ocupado sin necesidad de mirar las caras de los otros pacientes e imaginar terribles escenas de sufrimiento o de leer revistas del corazón atrasadas que no interesan a nadie.
- Cuando entres a la consulta, controla la situación. De antemano haznos saber tus temores y preocupaciones, y propón la necesidad de establecer un plan de atención para ti. Por ejemplo, mediante un gesto o una señal que harás, adviértenos que necesitas una pausa o indicarnos que algo te molesta, duele o hace daño. El mero hecho de saber que tú controlas la situación reduce tu ansiedad y hace que el tratamiento sea más llevadero.
- La música te puede ayudar. Disponemos de un amplio menú y una muy variada colección de música que puede ayudarte, bien si lo que quieres es distraerte o relajarte. Eso, además, disipará el sonido de los instrumentos, aún si tu consulta es por una restauración o una limpieza.
- Si lo tuyo más que ansiedad es pánico, entonces, deberíamos recomendarte un servicio de relajación o incluso de hipnosis con todas las garantías para ayudarte a superar el miedo y superar la barrera que te impide cualquier tratamiento
Es posible que incluso acabes pensando que no es tan malo y que sintiendo que lo necesitas y que las consecuencias son mejores que el mal rato, acabes volviendo nuevas veces sin temor.
lunes, 31 de mayo de 2010
HALITOSIS Y SEQUEDAD BUCAL. PAUTAS EFECTIVAS PARA SU TRATAMIENTO (I PARTE)

La halitosis es el nombre con el que se conoce el mal aliento. Se considera una condición común y, por tanto, difícil de evaluar en la población general. Se estima que la sufren casi la mitad de las personas, en algún momento de su vida o con relativa frecuencia. Son diversas las causas que provocan mal olor en la boca y una de ellas tiene que ver con la incapacidad para generar suficiente saliva, lo cual provoca sequedad bucal.
La saliva es un líquido complejo, producto de la secreción de las glándulas salivales. Se trata de un fluido incoloro, inodoro, algo espumoso y muy acuoso; contiene un 99% de agua. Desempeña un papel muy importante en el mantenimiento y protección de los tejidos orales: lubrifica y limpia la cavidad oral, posee propiedades antibacterianas, antivirales y antifúngicas, contribuye al mantenimiento y remineralización de los dientes, y a la buena higiene bucal.
ORIGEN DEL MAL ALIENTO
Uno de los motivos que pueden causar mal aliento son las dietas pobres en hidratos de carbono.
El 90% de las causas de mal aliento se originan en la boca. Por lo general, el origen de la halitosis se encuentra en los millones de bacterias que viven en la cavidad bucal, capaces de producir compuestos sulfurados volátiles de muy mal olor. Por esta razón, es de gran importancia llevar a cabo una correcta higiene bucodental.
Desde el punto de vista dietético, uno de los motivos que pueden causar mal aliento son las dietas pobres en hidratos de carbono, nutrientes presentes en alimentos como la pasta, las patatas, el pan, el arroz, los cereales y las legumbres. Con el tiempo, la falta de hidratos de carbono hace que el organismo comience a utilizar la grasa para obtener energía. Como consecuencia de este cambio, se produce cetosis, es decir, un aumento en sangre y orina de los niveles de cuerpos cetónicos, unos compuestos que aparecen como consecuencia del metabolismo o utilización de las grasas para la obtención de energía. Una de las características de la cetosis es la aparición de un aliento con olor pronunciado debido a la eliminación de pequeñas cantidades de acetona.
Por otra parte, un problema de halitosis se puede intensificar con las dentaduras postizas, calzas de amalgama dental, o si se sufren ulceras bucales, caries, sinusitis, infecciones en las encías o sequedad bucal. En algunos casos, la halitosis puede aparecer como consecuencia de alguna enfermedad, como una diabetes mal controlada (aliento con olor dulzón) o una insuficiencia renal crónica (aliento con olor a amoniaco), aunque la existencia de estas enfermedades no implica obligatoriamente la aparición de halitosis.
CÓMO COMBATIRLA
La mayor parte de los casos de halitosis desaparecen al realizar una higiene bucodental adecuada, cepillándose los dientes, encías y lengua después de cada comida y acudiendo al dentista con regularidad. En relación con la alimentación, es importante beber agua en abundancia o masticar chicles (sin azúcar), para conseguir que la boca genere saliva, ya que ésta es la encargada de eliminar las bacterias bucales. Así también se evita que la boca esté seca, otra de las causas de la aparición del mal aliento. También son muy útiles las infusiones de menta piperita, menta poleo o regaliz y masticar hojas de menta o chupar caramelos sin azúcar.
Existen algunos alimentos que favorecen la aparición de halitosis, como el ajo y la cebolla. En algunas personas, el consumo de col, pepinillos y café causan este problema. El alcohol y el tabaco son otros de los causantes del mal aliento.
ALIMENTOS PARA LA SEQUEDAD BUCAL
Cuando existe una disminución progresiva de la producción de saliva acaba por aparecer sensación de sequedad bucal o "xerostomía". Esta situación es relativamente frecuente entre las personas mayores debido, en parte, a las propias modificaciones que sufre el organismo durante el proceso de envejecimiento y a la insuficiente hidratación. El cuidado de la dieta es fundamental para evitar la sequedad bucal y, por ende, el mal aliento.
Por eso conviene:
• Beber agua. Se recomienda que se beba abundante agua y con frecuencia. Puede ser útil deshacer cubitos de hielo en la boca.
• Consumir alimentos que estimulan la producción de saliva. Los chicles, al tener que masticarse, generan saliva. Se deben evitar alimentos secos y fibrosos, que pueden quedar adheridos al paladar, tales como frutos secos, galletas, biscotes o pan tostado. El ácido cítrico (propio de los cítricos como naranja, mandarina, limón, pomelo) es un potente estimulador de la secreción salival. Por ello, tomar bebidas ácidas o agua con zumo de cítricos ayuda a aumentar el flujo de saliva.
Además de la dieta, el control de la toma de medicamentos es esencial. Los fármacos son actualmente uno de los mayores responsables de la disminución de flujo de saliva, por ello se debe consultar con el médico la búsqueda de un fármaco alternativo no xerogénico si fuera posible.
SOBREPESO Y MAL ALIENTO
En octubre de 2007 se publicó en el Journal of Dental Research un estudio de la Universidad de Tel Aviv, en Israel, que informaba sobre el hallazgo de una relación directa entre sobrepeso y mal aliento. El mismo estudio ha mostrado la asociación entre el mal aliento y el consumo de alcohol. En la investigación, liderada por Mel Rosenberg, de la Escuela de Medicina Dental Maurice and Gabriela Goldschleger, se analizó el olor del aliento de 88 adultos de diferentes pesos y alturas, a los cuales se les preguntó sobre hábitos de vida, costumbres alimenticias, salud e higiene bucal así como sobre su propia percepción de sus niveles de mal olor de aliento.
Para evaluar el mal olor de boca se midieron los niveles de saliva y de componentes olorosos, como los sulfuros volátiles y de betagalactosidasa. Rosenberg supone que son varios los factores que pueden explicar la conexión hallada. Probablemente, una situación de obesidad puede relacionarse con una dieta que conlleva sequedad en la boca. También sugiere que la obesidad se relaciona a menudo con el descuido tanto del cuerpo como de la boca.
sábado, 1 de agosto de 2009
A CUALQUIER HORA DEL DÍA O DE LA NOCHE
Hoy día las urgencias odontológicas son responsables de un alto número de ausencias laborales porque generan una disminución de la capacidad de respuesta individual, que tienen implicaciones de orden físico y anímico y, lo más importante, afectan el orgullo personal y la autoestima.SALUD BUCAL Y TABACO: ENEMIGOS A MUERTE
"Es una obligación de nosotros los dentistas preocuparnos de este tema si queremos tener una práctica clínica más segura". Así lo señala el odontólogo periodoncista chileno Claudio Melej, quién considera fundamental influir sobre sus pacientes para ayudarlos a dejar el peligroso vicio del cigarro. "La suspensión del hábito tabáquico no sólo mejora la práctica médica odontológica, sino que la hace más rentable y la aprestigia, por que el paciente que logra dejar el cigarrillo yendo al dentista, se convierte en un paciente que recomienda esto a otras personas. Uno se posiciona ante la gente con un enfoque profesional distinto, más integral", recalca.
La mayoría de los dentistas no hablan con sus pacientes sobre su hábito de fumar por temor a importunarlos y a que éstos dejen de visitarlos. Según Melej, lo que ocurriría es todo lo contrario. "Se produce una empatía muy agradable, el paciente se siente más querido, que hay más preocupación por su salud".
Numerosos estudios realizados en todo el mundo han demostrado que el hábito de fumar contribuye directamente en el desarrollo de enfermedades periodontales (de la encía) y que éstas serían de una mayor gravedad comparado con personas no fumadoras. Además se ha determinado que el cigarrillo altera la respuesta inmune contra las infecciones, disminuye la capacidad de reparar los tejidos de la boca y retarda la cicatrización de heridas, por lo que el dentista puede incluso contraindicar un determinado tratamiento, como los implantes de titanio, por ejemplo, donde se ha comprobado, luego de 5 años de observación post operatoria, que los fumadores tienen 2 veces más riesgo de perder sus dientes respecto a pacientes no fumadores.
Según Claudio Melej, el riesgo de un fracaso en la colocación de implantes en pacientes fumadores aumenta en un 35%. "No es que 35 de 100 vayan a fallar, sino que aumenta el riesgo de un mal tratamiento en este tipo de individuos", explica, y además agrega: "Hoy en día puede hasta ser peligroso desde el punto de vista legal si uno no conversa previamente con el paciente sobre sus posibilidades. La gente debe saber de los riesgos y complicaciones que implica la práctica que se le va a realizar; uno le puede decir al paciente: porque estas fumando se te están cayendo los dientes".
Por esto es muy importante concientizar a las personas de esta situación, pero no con campañas del terror, eso no funciona según Melej, "o sino la gente ya habría dejado el hábito con sólo leer la advertencia de los paquetes de cigarrillos por temor a adquirir cáncer". Lo que hay que hacer según el profesional, es mostrarle a la gente todo lo que ganará al dejar el tabaco de lado, "apuntar siempre a factores positivos".
Entonces… ¿Por qué dejar de fumar? Simple. Le ayudará a reducir las posibilidades de producir cáncer de boca y labio, su dentadura volverá a brillar y evitará además la perdida de ésta, reducirá el riesgo de enfermedad periodontal, mejorarán sus sentidos del gusto y olfato, mejorará el resultado de sus tratamientos dentales y dejará de sufrir la desagradable halitosis, por nombrar sólo algunos resultados positivos.
Finalmente, el doctor Melej señala que el rol de los dentistas, apenas llega un paciente a sus consultas, es saber si fuma o no, y más allá de eso, saber cuánto y desde cuando, si ha intentado dejar de hacerlo y por qué ha fallado, si ha usado terapias sustitutivas y si no, si estaría dispuesto a hacerlo de forma responsable y supervisada. "Es vital informar y cuestionar objetivamente el inicio de cualquier tratamiento en pacientes fumadores, sobretodo en el caso de los implantes. Tener un fracaso en esto es muy complejo, ya sea por los tiempos, expectativas y los costos involucrados", concluye el facultativo.
